El monte y la laguna de Louro
El monte y la laguna de Louro, junto a Muros, regalan caminos entre el agua dulce, las dunas y el mar, un lugar tranquilo para pasear y observar aves.
Cerca se alza el Monte Pindo (627 m), un macizo granítico de origen celta, con leyenda propia y vistas sobre la cascada del Ézaro, que cae directamente al océano.
Las dunas de Corrubedo
El Parque Natural de Corrubedo esconde una gran duna móvil de más de un kilómetro y dos lagunas, una de agua dulce y otra salada.
Es un espacio protegido único, ideal para caminar por sus pasarelas y observar la enorme variedad de aves que hacen aquí su parada.