Planta alta
En el desván, dos cuartos con el techo abuhardillado: el Cuarto de Sol y el Cuarto de Lúa. Acogedores y llenos de luz natural.
La casa por dentro
Pasa el ratón (o toca en el móvil) por las distintas zonas de la casa para conocerlas a fondo.
En el desván, dos cuartos con el techo abuhardillado: el Cuarto de Sol y el Cuarto de Lúa. Acogedores y llenos de luz natural.
Cuatro habitaciones dobles con baño completo: Madriña, Tío Cura, Cheminea y Avoa. Cada una con su color y su historia.
La cocina, el comedor, la sala de estar, un aseo y el Cuarto de Palmira, accesible para personas con movilidad reducida.
Piscina con cubierta retráctil, abierta todo el año para disfrutar del baño en cualquier estación.
Una gran finca cerrada, rodeada de prados y bosques, con hórreo, garaje cubierto para los coches y amplias zonas verdes para relajarse al aire libre.
Un porche con parrilla junto a la piscina, con puerta corredera acristalada en un lateral, perfecto para comidas y cenas al aire libre con la familia o los amigos.
El encanto de la casa gallega tradicional
Piedra y madera, muebles y detalles de museo, lareira, horno de leña, hórreo, parrilla exterior… y, al mismo tiempo, todas las comodidades de un retiro con encanto: calefacción, hidromasaje, piscina. Disfruta del turismo desde un entorno de calma y naturaleza.
Todas nuestras habitaciones tienen baño completo y están decoradas con colores y estilos diferentes, manteniendo siempre una estética minimalista para que no te sientas en casa ajena, pero con detalles escogidos con mimo para que disfrutes del ambiente rústico y tradicional cómodamente.
La Ría da Estrela: la esencia de las rías gallegas de antes
En la Ría de Muros y Noia, a solo un kilómetro de un pueblo con todos los servicios y a siete minutos de la primera de las maravillosas playas que salpican toda la costa gallega. A veinte minutos de Santiago de Compostela. Lejos del ruido, pero cerca de todo.